Llamadme demagoga, pero no puedo dejar de pensar que mientras las políticas de igualdad y los institutos de las mujeres agonizan,mientras el eco continuo de los recortes en servicios públicos, derechos y libertades zumba y rezumba como un moscón en nuestros oídos: un día y otro Gallardón, ayer el Ministro de las algaradas, la semana pasada sin presupuesto para las campañas contra la violencia de género, anteayer 10.000 millones menos para la sanidad y la educación…
Mientras tanto, mientras tú misma, tu amiga, tu hermana o tu madre están en el paro y mal llegan a fin de mes; entonces, y con nuestros impuestos, recién subiditos por cierto, vuelve el hombre, regresa el arquetipo viril que nunca se fue, y el monarca viejo, chocho, y siempre dicharachero se va de vacaciones a un país de un continente que se muere de hambre a asesinar elefantes.
No es la crisis, no es la austeridad, es la ideología.
Menos mal que mi amiga Yolanda Lobo cumple 50 y algo bueno podemos celebrar. ¡Vivan los elefantes. Viva la República! Llamadme demagoga.