Hoy, Leo, te voy a dibujar un cordero.

Un cordero, Leo, es como llaman a las ovejas en los cuentos, y en los restaurantes.
Los corderos de los prados comen hierba,
pero el cordero de Leo no come hierba ni está en el prado,
porque solo es un cordero de papel y de algodón.
Al cordero de Leo, de papel y algodón, le gusta ver el mar, como a Leo.
También, como a Leo, le gustan las patatas y los barquillos que dan en el puerto.
No es un cordero cualquiera, ni Leo un niño cualquiera,
es un cordero que, en lugar de hacer be,
prefiere cantar ba y ver el mar.
Nota: todo el mundo sabe que el cordero del dibujo es el cordero de El Principito.
Está muy logrado María....Hay que ver la inspiración que aporta el poder pegar una escapada. Disfruta de Conil. Siento una envidia sana que no te puedes imaginar.... Besos
ResponderEliminarUna delicia, María. Ojalá todos los corderos fueran como el cordero de Leo.
ResponderEliminarFeliz escapada.
Jopé, gracias!
EliminarMe encanta! Ahora mismo lo imprimo para leérselo a mi Leo particular para cuando pueda entenderlo, y que vea el cordero y si a él le gustan las patatas y los barquillos o qué le gusta. Y como madre también me gustaría que cantase ba, en lugar de hacer be. Por lo menos, el cuento ya le dice que las cosas pueden hacerse de manera diferente.
ResponderEliminarHasta ahora, nunca te había escrito ningún comentario, pero leo tu blog desde el principio, "Cuento para Leo" ha sido una buena excusa para decírtelo.
Mil gracias, Noelia. Me daba un poco de apuro esta parte más personal del blog pero al fin me decidí y no me arrepiento. Solo pensar que se lo vas a leer a tu Leo me hace sentir muy feliz, no me quiero imaginar la sensación si un día me dices que le ha gustado.
EliminarQué guapo, gracias.
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